Archivo de la etiqueta: subsidios

Un aporte a la discusión tarifaria

Por Alberto Porto*


discusion_tarifas2La avenida del impacto sobre la equidad

Los esfuerzos por medir el impacto de los precios y tarifas públicas (principalmente gas natural y energía eléctrica) sobre la distribución del ingreso (quintiles o deciles) se ha concentrado en cuantificar el porcentaje del subsidio que recibe cada grupo. Sin embargo, como Musgrave (1964) reconoció hace más de medio siglo, “… any meaningful theory or policy of public finance must ultimately combine the issues posed by the two sides of the budget”. El financiamiento de los subsidios es un aspecto tan importante como su distribución. Los subsidies no son un mana de modo que su financiamiento debe ser agregado al análisis. Como expresa Musgrave “This, indeed, is the cardinal principle of the economist’s view of public finance”. Sigue leyendo

En busca de la ecuación de precios olvidada

Por Fernando Navajas*


eq“Si la inflación es considerada un fenómeno monetario el tema de la fijación de tarifas es ajeno a la política antiinflacionaria…Pero si la concepción del fenómeno inflacionario es más compleja, (y sin duda menos transparente), y se considera que las tarifas públicas tienen una incidencia en él, se ingresa otra vez en el territorio de las soluciones conflictivas. La lógica de lo macroeconómico entra en colisión con la lógica de lo microeconómico. ¿Puede negarse, por ejemplo, el efecto inflacionario de un programa de recuperación del nivel real de las tarifas de servicios públicos? ¿Qué resabio inflacionario genera todo programa de modificación de precios relativos orientado a una más eficiente asignación de recursos?; ¿en qué medida un atraso tarifario utilizado como medio de contener la inflación, tiende a alentarla por vía de su incidencia positiva sobre el déficit fiscal? 

Adolfo Canitrot (1983, p.19)

El debate inflacionario está al rojo vivo en la Argentina porque el actual equipo de gobierno no entendió en Noviembre pasado antes de la segunda vuelta, y por ende no tuvo en Diciembre la claridad conceptual necesaria, tal como para explicarle a la sociedad que una operación de corrección de precios relativos como la que heredó es equivalente a blanquear una fenomenal inflación reprimida y que por lo tanto la tasa de inflación iba a subir, y bastante, pero de modo transitorio, en la primera mitad de 2016. En cambio se encerró en el triunfalismo de que con el cambio de expectativas y un buen manejo monetario-cambiario la inflación se iba a reducir y cometió el error de pronosticar un 25% para 2016, cuando en verdad no había ningún modelo numérico serio que pudiera proyectar eso. Hace tres semanas, la última encuesta para 2016 dada a conocer por Consensus Forecast (que releva los pronósticos de 24 consultoras profesionales en la Argentina) arrojaba un 31.7% de aumento del IPC para 2016, con sólo 3 respuestas que decían que va a estar en la pauta oficial. Pero un aspecto importante es que la misma proyección de la inflación pero para 2017 (si bien basada en un número menor de respuestas) cae al 20% anual. Es decir que los analistas entienden, para mí correctamente, que esta aceleración inflacionaria está vinculada con la purga de la inflación reprimida por la compresión y distorsión de precios relativos heredada. 

Hace un año atrás, e inspirado por el desafío que plantea el viejo argumento de Canitrot, yo circulé un documento de trabajo de FIEL (Navajas, 2015) que buscó dar una respuesta numérica a la pregunta sobre el efecto inflacionario de una eliminación de los subsidios a la energía. Sigue leyendo

¿Cómo será este fin de ciclo de los precios de la energía?

Por Fernando Navajas*

SubsidiosEn la mayor parte de los últimos 70 años, es decir desde la posguerra, los precios de la energía en la Argentina han estado regulados o directamente fijados por el gobierno. La excepción han sido los años 90 cuando las reformas regulatorias en los sectores energético y de infraestructura, para incorporar activamente al sector privado, llevaron a desregular los mercados mayoristas y minoristas de petróleo y combustibles líquidos, a desregular el mercado de gas natural aguas arriba y a organizar un despacho económico del sector eléctrico basado en mercados spot y de contratos. En este período los precios de la energía operaron de modo libre, siendo regulados en el caso del gas y la electricidad en los segmentos de transporte y distribución y permitiendo alguna desregulación acotada para el caso de grandes usuarios (ver, por ejemplo, FIEL, 1999; capítulos 4, 12 y 13). Pero salvo este período de irrupción de mercados energéticos, en el resto de las décadas que siguieron a la posguerra la regulación directa por parte del Estado ha sido la norma. Esto no significa que los precios de la energía no hayan estado, en muchos períodos, alineados con los precios internacionales o con los costos de oportunidad o que no hayan seguido reglas explícitas de formación. En igual sentido, han existido períodos en donde los precios que pagaba la demanda y percibía la oferta se equilibraban y se correspondían con los costos de oportunidad y por lo tanto los subsidios a la energía eran mínimos. Pero puede decirse que en gran parte de estas décadas existieron subsidios explícitos o implícitos, relacionados con transferencias del Tesoro o localizados en los déficits de las empresas públicas (ver por ejemplo Navajas, 1991). Sigue leyendo

Los subsidios en la encrucijada

Por Fernando Navajas*

gas-pipelinesUna década de acumulación de distorsiones de precios relativos, producto de desaciertos en el diseño e implementación de la política económica, está llevando por la fuerza al gobierno a aceptar una nueva configuración de los mismos, con el tipo de cambio a la cabeza de los reajustes. Lo que está en juego ahora es enfrentar el problema que deviene de realizar tarde estos ajustes en una economía inflacionaria tal que puede llevar a un proceso de desestabilización en donde la política gubernamental termine derrotada y adaptándose al desenvolvimiento de la crisis. Es por ello que, desde el punto de vista del interés público, el objetivo primordial de la política pública en la actual coyuntura es evitar que se produzca una devaluación real del peso excesiva, más allá de lo que la economía necesita, porque la misma va a venir acompañada por un ajuste recesivo excesivo con consecuencias muy negativas sobre el bienestar y la equidad. La defensa para que este sobreajuste del tipo de cambio real (llamado “overshooting” en la jerga) no se produzca, debe ser objetivo fundamental de la política pública sobre el que gire todo lo demás. Algo en lo que debiera haber un consenso amplio. Sigue leyendo