Archivo de la categoría: Llach

Hambre cero y nutrición diez

Por Juan J. Llach *

hambre-cero-1En su discurso inaugural, el presidente Mauricio Macri reafirmó el programa de Cambiemos en cuanto a lograr una Argentina con pobreza cero mediante políticas como el aumento del empleo formal, un nuevo pacto educativo, viviendas dignas y una ampliación de la asignación por hijo. Se trata sin duda de un objetivo ampliamente compartido por la sociedad argentina, aunque también difícil de lograr, dado que aun en algunos países desarrollados la pobreza, si bien muy baja, no es cero. Habrá que dar el tiempo suficiente para que las políticas mencionadas empiecen a rendir sus frutos, pero ya es importante de por sí ponerse nuevamente en camino. También parece conveniente desagregar el objetivo general en secuencias de logros parciales y mensurables por un Indec ahora confiable. El “hambre cero” bien podría ser la primera meta, porque es un escándalo que todavía haya personas que la sufran en uno de los principales países productores de alimentos. Convendría sin embargo integrarla en otra meta, más ambiciosa pero factible, de “nutrición diez” o, en todo caso, de una mejora sustancial de la nutrición. Sigue leyendo

El agro que el país necesita

Por Juan J. Llach *

ar_agroEl abstracto y frívolo debate entre década ganada o perdida oculta más vasos vacíos que llenos. Pese a contar con su mejor oportunidad en un siglo, la Argentina perdió participación en sus principales mercados agropecuarios y de alimentos. Peor aún, en muchos casos nos reemplazaron países competidores con menores ventajas naturales.

Nuestra participación en la producción mundial de trigo cayó desde el año 2000 hasta ahora de 2,8% a 1,1%, lo que fue aprovechado por productores tradicionales como Canadá, Rusia y Ucrania, pero también por ¡Brasil! Sigue leyendo

La clave es devolver a las provincias sus potestades

Por Juan J. Llach *

provinciasEste año completaremos 19 años de incumplimiento de la Constitución de 1994, que obligaba a votar una ley de coparticipación federal en 1996. Se culpa de esto a las provincias pero ningún Presidente estuvo siquiera cerca de enviar un proyecto tal al Congreso. Nunca en ese lapso se había llegado, sin embargo, a un centralismo tan creciente e intenso como el vivido desde 2003. A fuerza de DNU, poderes especiales y facultades delegadas el Poder Ejecutivo ha acentuado su papel de gran recaudador. Con rarísimas excepciones, ni provincias ni municipios se han mostrado incómodos con esto, prefiriendo dedicarse a gastar sin ser el “malo” ante los contribuyentes. Sigue leyendo

La crisis del estatismo faccioso

Por Juan J. Llach *

Chess-Board-Wallpaper-1559En los últimos años, el kirchnerismo fue acentuando la práctica de un estatismo faccioso, fenómeno ya visto en otros movimientos pendulares de nuestro pasado, siempre con final trágico.

Es estatismo por darle más y más facultades al Estado en la creencia de que él puede hacerlo todo o casi todo mejor que la sociedad civil. Y es faccioso porque tal construcción, improvisada más que fruto de un plan orgánico, se realiza cada vez menos al servicio igualitario de la sociedad, sin perjuicio de la debida prioridad a los más necesitados.

Por el contrario se privilegia a los adictos al impulso de una pasión de acumular un poder que va perdiendo su norte. Sigue leyendo

En el país de las desmesuras

Por Juan J. Llach  y Martín Lagos*

excesos-fin-de-ano-11122011-620x250Al comparar la economía argentina de hoy con la de otros países, sobresale nítidamente una tendencia al exceso y la exageración. Tenemos una inflación que se acerca al 40%, la segunda más alta detrás de Venezuela, en un mundo en el que sólo 6 de 191 países superan el 15%. El Gobierno discute verdades elementales como el efecto inflacionario de la emisión monetaria en exceso de la demandada por el público. Aun así, el pudor llevó a ocultarla -no hay registro de otro país cuyo instituto de estadísticas haya mentido siete años seguidos con la tasa de inflación- y, cuando parecía haberse enmendado, afloran de nuevo dudas de reincidencia.

En cesaciones de pagos, contadas desde la crisis de la deuda emergente en 1982, sólo Nigeria supera a la Argentina y Ecuador nos iguala. Pero nunca había ocurrido que un país entre en tal situación, ni en un cepo cambiario abusivo y recesivo, después de su mejor década en un siglo para las oportunidades de exportar. Aparece ahora la “nueva” ley de abastecimiento, otro exceso que además de chocar contra la Constitución será muy eficaz para frenar la inversión, pero inútil para desacelerar el aumento de los precios. Sigue leyendo

La pesada herencia económica de los K

Por Juan J. Llach *

sillon-rivadaviaPasó el 30 de julio, y hay preguntas sobre el futuro de nuestra economía que siguen repiqueteando aquí y en el exterior. Se abren interrogantes sobre las consecuencias locales de la cesación de pagos de la Argentina, si puede darse una crisis como la de 2001-02 y, con mirada de más largo plazo, si la pesadísima herencia del kirchnerismo impedirá una recuperación duradera a partir de la transición en 2015.

Estimo que hay consecuencias negativas relevantes de la cesación de pagos, que su intensidad dependerá muchísimo de su duración, que si no se cometen errores adicionales no serán tan graves como a principios de siglo y que, con buenas políticas, la pesada herencia que se recibirá en 2015 no impedirá un desarrollo sostenible. Sigue leyendo

¡Era cierto! Menos inversiones, menos crecimiento, más inflación

Por Juan J. Llach *


less_investBienvenida sea la publicación del Indec de las nuevas cuentas nacionales. Ellas ayudarán a ir remontando el largo trecho faltante de la empinada cuesta de su tan dañada credibilidad. Los nuevos números corroboran las críticas o las dudas que la mayoría de los profesionales independientes veníamos formulando.

Un procedimiento habitual, pero demasiado tardío. La actualización de la base de cálculo de las cuentas nacionales es un procedimiento habitual. Las economías cambian y es necesario cada diez, o mejor, cada cinco años, reestimar el PIB y sus componentes en base a una estructura de la economía más reciente. Sigue leyendo

Margen para soñar con los pies más o menos en la tierra

Por Juan J. Llach *

sonando-despierto1 de marzo de 2020. El afortunado Presidente reelecto anuncia metas sociales posibles de alcanzar a fin de año. Menos de un 5% de personas pobres y menos de 1% en situación de indigencia, señales valiosas pero insuficientes por medir sólo ingresos. El Presidente lo sabe y muestra metas, en franco avance, más cerca de los países desarrollados en nutrición y mortalidad infantil y con firmes progresos en graduación a tiempo en la enseñanza media como ya los hubo en comprensión lectora en la prueba PISA del 2019. Menciona el impacto positivo de políticas y programas de gobiernos anteriores, vigentes y mejorados, como el Remediar, el Nacer, la asignación por hijo y el Progresar.

Además de su valor en sí estos logros muestran un país renovado en construcción. Sigue leyendo

El tremendo desafío de la desigualdad

Por Juan J. Llach *

contraste-645x427El auge de los intercambios globales desde 1990 albergó tendencias socioeconómicas diversas, algunas promisorias, otras preocupantes. Por primera vez en medio milenio los niveles de vida de muchos países de África, América Latina y, sobre todo, Asia, empezaron a converger a los del mundo desarrollado. Es muy probable que esto continúe, pero las diferencias son todavía abismales y habrá que esperar la prueba del tiempo. En América Latina y Asia el nivel de vida es hoy sólo la cuarta parte del mundo desarrollado y el de África es un décimo. El crecimiento de los países emergentes entre 1990 y 2010 hizo disminuir el número de pobres por ingresos desde 1908 a 1215 millones y sus porcentajes sobre la población mundial de 43,1% a 20,6%. Estimaciones alternativas en base a indicadores más confiables que las encuestas, como la iluminación nocturna (Pinkovskiy y Sala i Martin), muestran caídas bastante mayores. También hubo mejoras en la escolarización, la nutrición, la mortalidad infantil y la esperanza de vida. Las diferencias de desempeño por países o regiones con enormes y mientras en Asia Pacífico las personas pobres disminuyeron de 926 a 115 millones y del 56,2% al 5,5% de la población en África Subsahariana los porcentajes cayeron sólo del 56,5% al 42,3%.

En contraste, la desigualdad en la distribución del ingreso (y de la riqueza) aumentó en muchos países, sobre todo en los desarrollados, aunque bajó en el mundo como un todo por el mayor y menos desigual crecimiento de los poblados países emergentes. Sigue leyendo

La economía pide el auxilio de la política

Por Juan J. Llach *

life-ringPese a la calma del mercado de cambios y a la estabilización de las reservas del Banco Central en los últimos días, siguen en pie riesgos importantes, originados en la economía, pero que amenazan también a la sociedad y a la política. Sería muy penoso si ellos finalmente se concretaran. No sólo por los altos costos sociales, sino también porque ya llevamos doce años sin crisis profundas como las que antes ocurrían cada lustro.

La crisis actual se debe principalmente a errores de la política económica y no a la presencia de un shock externo o alguna oscura conspiración. Sigue leyendo