Archivo de la categoría: Levy Yeyati

El desarrollismo del nuevo milenio

Por Eduardo Levy Yeyati *

desarrollismo_cepalCuando después de la Segunda Guerra Mundial las Naciones Unidas crearon la Comisión Económica para América Latina (Cepal) para promover el desarrollo regional, los economistas cepalinos fueran más allá del saber convencional según el cual los países en desarrollo transitan naturalmente de la agrominería a la industria. Argumentaron que, con la caída continua de los precios de los bienes primarios, la paciente espera del desarrollo sólo ampliaría la brecha entre países ricos y pobres, y que era necesario apurar el proceso con estrategias activas de industrialización de materias primas, subsidios a las industrias básicas y sustitución de importaciones para evitar que la falta de dólares abortara el desarrollo. (El “vivir con lo nuestro” de la trasnoche kirchnerista fue una versión tardía y extrema de esta proposición.) A fines de los años 60, este desarrollismo de posguerra sucumbió a una triste verdad: es más fácil producir para un mercado doméstico protegido que para uno internacional competitivo.

Hoy que el término “desarrollismo” obtiene, como el keynesianismo, patrocinios inesperados, cabe preguntarse cómo se traslada aquel debate al siglo XXI. La respuesta, que excede las aspiraciones de este artículo y el precioso tiempo de sus lectores, se insinúa en la distinción entre acciones “transversales” (para todos) y “verticales” (para algunos) que aparece recurrentemente en el debate político. Sigue leyendo

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La lucha contra la pobreza exige desarrollo

Por Eduardo Levy Yeyati *

pobreza-ArgentinaDe qué hablamos cuando hablamos de eliminar la pobreza? Desde un punto de vista estrictamente estadístico, casi circular, solemos pensar la pobreza como el porcentaje de la población que está por debajo de la línea de pobreza, con ingresos diarios por debajo de un umbral arbitrario que en 2015 el Banco Mundial estimó en 1,9 dólares ajustados por poder adquisitivo. Según esta definición, para eliminar la pobreza bastaría con garantizar el acceso universal a una canasta básica de bienes y servicios, aumentando subsidios y transferencias a la población que se encuentra bajo la línea de pobreza.

Esta “pobreza de ingresos” no es perfectamente comparable entre países (mucho menos en el caso de la Argentina, donde la distorsión de los datos hizo que esta medida fuera primero desestimada y luego discontinuada). Más importante aún, los ingresos corrientes, si bien son esenciales, suelen ser una brújula insuficiente a la hora de orientar la política social. Para dar cuenta del problema de la pobreza, la definición debería ser ampliada al menos en dos dimensiones: una transversal y otra dinámica. Sigue leyendo

La Argentina después del cepo

Por Eduardo Levy Yeyati *

candado_elyEn la Argentina del nuevo ciclo enfrentamos dos desafíos económicos: salir del cepo que desde hace cuatro años ahoga la inversión y el crecimiento, y desarrollarnos. El primer desafío es arduo pero sabemos cómo sortearlo. La hoja de ruta del desarrollo, en cambio, aún está por escribirse.

En un conocido cuento indio seis sabios ciegos intentan caracterizar a un elefante por medio el tacto. El primero le palpa el lomo y dice: “Es como una pared de ladrillos”. El segundo agarra el colmillo y piensa: “Es como una lanza”. El tercero tantea la trompa retorcida y dice: “Es como una serpiente”. El cuarto extiende su mano a la rodilla ancha y dice: “Es como un árbol”. El quinto acaricia la oreja y dice: “Es como un abanico”. El sexto juega con la cola oscilante y dice: “Es como una soga”. Así, los sabios discuten largo y tendido, cada uno sesgado por su propia opinión y parcialmente en lo cierto; todos esencialmente equivocados. Sigue leyendo

Los valores del dólar (y su efecto sobre la inflación)

Por Eduardo Levy Yeyati*

us-dollar-currency-forecast-11No es caprichoso preguntar por el valor del dólar en vez de preguntar por el valor del peso, porque el dólar no es una moneda como cualquier otra. De hecho, es imposible contestar la pregunta sobre el dólar sin entender que el dólar es al menos dos cosas: tipo de cambio (precio relativo) y moneda (activo de inversión).

El dólar (más precisamente, el tipo de cambio real multilateral) es el precio relativo entre lo que producimos y lo que produce el mundo. Por ejemplo, si cae el precio de la soja, entran menos dólares por exportaciones, y el tipo de cambio debería depreciarse encareciendo las importaciones y equilibrando la balanza comercial. Lo mismo ocurre si las monedas del mundo se deprecian en relación al dólar: a medida que los productos del mundo se abaratan, el mundo nos compra menos y nos vende más, creando un desequilibrio comercial que nos llevaría a depreciar el peso. Este es el dólar real, relacionado con la competitividad  de nuestra economía, el que incide sobre el desarrollo de largo plazo, el que se asocia a nuestra balanza comercial y a la cuenta corriente de la balanza de pagos. Sigue leyendo

Cómo evitar la desigualdad tecnológica

Por Eduardo Levy Yeyati*

brecha-digitalLa invisible “diagonal del conocimiento” une a la innovación tecnológica, el empleo, la educación y la equidad, cuatro pilares del desarrollo que suelen ser debatidos de manera aislada o, en el mejor de los casos, de a pares. Su recorrido es más o menos así: la tecnología reemplaza trabajo automatizable y concentra el ingreso en los más educados.

Esta diagonal por ahora se da lejos de casa, dedicados como estamos en la Argentina a tareas más inmediatas, como reducir el racionamiento de dólares o salir de la recesión. Pero más temprano que tarde nos alcanzará, sobre todo si tenemos éxito en resolver la coyuntura.

La diagonal del conocimiento es larga y sinuosa, y complementa (e incluso contradice) nuestro saber convencional sobre desarrollo.Es probablemente el único camino posible que tiene un país como la Argentina para mejorar su nivel de ingresos. Por eso, conviene trazarla paso a paso. Sigue leyendo

Austin Powers y el Estado bobo

Por Eduardo Levy Yeyati*

dr-evilEn Austin Powers, Dr. Evil (Mike Myers), recién descriogenizado de un sueño de 30 años, propone a sus secuaces robar armas nucleares y extorsionar al mundo pidiendo ¡un millón de dólares!, hasta que su lugarteniente, Number 2, le comenta que, inflación mediante, eso es menos de lo que hacen diariamente en sus empresas pantalla. En febrero de 2014, el secretario de Comercio, Augusto Costa, anunciaba multas a empresas que incumplían los acuerdos de precios por ¡un millón de pesos!, menos de lo que algunas de esas empresas facturan en un día. Lo mismo podría decirse de las multas a las compañías telefónicas, de transporte y de electricidad: el gesto retórico de un Estado impotente, incapaz de garantizar la calidad de los servicios regulados.

De todos los frentes imprescindibles de la política pública, el Estado es quizás el menos ganchero. Sigue leyendo

No viviremos de rentas

Por Eduardo Levy Yeyati*

Broken_sailsUn amigo y colega me dijo hace un tiempo (o al menos eso entendí) que una de las razones de nuestro fracaso es que fuimos ricos demasiado pronto, a principios del siglo pasado, y dejamos de serlo. Y hoy, como aristócratas sin dinero, nos cuesta acostumbrarnos a no vivir de rentas, al lento trabajo de hacernos de abajo. De ahí, nuestra relación conflictiva con el esfuerzo y el ahorro, o nuestra propensión a buscar atajos y comprar buzones como el peso fuerte de la convertibilidad o la soja.

Dejemos algo en claro desde un principio: Vaca Muerta no nos va a salvar así como no nos salvó la soja. No viviremos de rentas.

A estas alturas, decir que Argentina enfrenta una encrucijada es casi un lugar común. Default, inflación y recesión; incertidumbre y desconfianza.Parecería que el partido que se inició a fines de 2002 con grandes aspiraciones termina con todos atrás cuidando el 1 a 0 en contra. Sigue leyendo

La agenda del futuro debe empezar ahora

Por Eduardo Levy Yeyati*

Calendar page, pen and pocket plannerEn la Argentina, la discusión económica transita por dos carriles separados.

De un lado, la coyuntura del diario de la mañana, saturada de referencias al dólar, la inflación y el empleo y, más recientemente, los holdouts y el default. Del otro, la materia de debates más distantes (¿académicos?) sobre productividad y desarrollo, que se cuela cosméticamente en la gacetilla política e irrumpe en el día a día a través de sus emergentes inmediatos: el corte de luz, el paro docente, el procesamiento de funcionarios públicos.

Esta dualidad marcará inevitablemente la campaña presidencial. Sigue leyendo

Siempre tendremos París

Por Eduardo Levy Yeyati*

http://flickrhivemind.net/User/liz.rusbyEl Gobierno acordó la semana pasada un plan de repago de la deuda en default con algunos de los países desarrollados agrupados en el Club de París. El acuerdo, por una deuda que se valuó en 9700 millones de dólares al 30 de abril de 2014, contempla pagos por 1150 millones de dólares hasta las elecciones de 2015; quedarán los 8550 restantes a cargo del próximo gobierno. El plazo de pagos podría extenderse dos años más en caso de que no se concretaran inversiones bilaterales provenientes de los países miembros del Club.

En la negociación, el Gobierno logró preservar una bandera emotiva (el rechazo de una revisión del FMI , que postergó el acuerdo por casi una década) al costo de apurar los pagos (normalmente, habría obtenido 10 años de plazo más un período de gracia). Sigue leyendo

Helmut, Tato y la arqueología estadística

Por Eduardo Levy Yeyati*

tato¿Existió realmente la Argentina?, se pregunta Helmut Strasse (Tato Bores) en el año 2492, blandiendo un cartón de leche Vicco y un retrato de Gostanian. De caquis y bermudas, el argentinólogo infiere que una esfera de yeso blanco es “la parte superior de la estatua en homenaje a la cabeza que perpetró el plan de convertibilidad”, o que los $ 60 de la multa a Servini de Cubría por irregularidades en el Narcogate debieron ser “una suma muy importante”.

Vamos de nuevo. La demorada revisión de las cuentas nacionales para 2004-2013, publicada por el Indec hace unas semanas, trajo dos novedades: por un lado, una posible reescritura de la historia estadística de la última década; por el otro, una resignada perplejidad ante la proliferación de datos inconsistentes. Veamos. Sigue leyendo