¿Existen efectos de Umbral con Transición Suave en la Relación entre Inflación y Crecimiento?

Por Danilo Trupkin*

El debate acerca de la relación entre la inflación y el crecimiento económico es de gran relevancia para la conducción de la política monetaria. En los últimos años, los bancos centrales de varios países han adoptado regímenes con metas explícitas de inflación (por ejemplo, Chile, Brasil, y México) con el objeto central de alcanzar niveles estables tanto de la tasa de inflación como de la actividad económica.

De acuerdo con la literatura empírica del crecimiento (Barro, 1991; Fischer, 1993; Bruno y Easterly, 1998; Khan y Senhadji, 2001), altas tasas de inflación afectan negativamente al crecimiento económico, con lo cual la política monetaria debería bregar por alcanzar un nivel bajo de inflación. La pregunta importante que surge es, desde luego, ¿cuál debería ser el objetivo de inflación? O bien, ¿a partir de qué nivel la inflación tiene efectos negativos sobre el crecimiento?

¿Es la inflación perjudicial para el crecimiento?

Debido a la importancia de este tema, una vasta literatura teórica en macroeconomía analiza el impacto de la inflación sobre el crecimiento de largo plazo. En ese aspecto, podrían distinguirse cuatro predicciones relevantes en esta literatura (Bruno y Easterly, 1998; Drukker et al., 2005):

  1. Algunas teorías encuentran que no hay efectos de la inflación sobre el crecimiento (el dinero es superneutral; ejemplo Sidrauski, 1967).
  2. Otras teorías, como por ejemplo Tobin (1965), asumen que el dinero es sustituto del capital, por lo que la inflación, al disuadir la demanda por dinero y consecuentemente alentar la acumulación de capital, tiene efectos positivos sobre el crecimiento.
  3. Por el contrario, Stockman (1981) sugiere que el dinero es un complemento del capital, con lo cual la inflación, al disuadir tanto la demanda por dinero como la acumulación de capital, resulta perjudicial para el crecimiento.
  4. Finalmente, teorías más recientes (ejemplo Huybens y Smith, 1998) sugieren que la inflación genera efectos negativos sobre el crecimiento, pero sólo cuando ésta supera un cierto umbral. En estos modelos, altas tasas de inflación exacerban las fricciones en los mercados financieros, lo cual afecta la eficiencia de la asignación del crédito (por ejemplo, a través del debilitamiento del proceso de selección de los mismos), generando efectos adversos sobre el crecimiento económico.

Relacionado con el último punto en particular, en un trabajo reciente junto con Raúl Ibarra, del Banco de México, investigamos la eventual existencia de efectos de umbral en la relación entre la inflación y el crecimiento (Ibarra y Trupkin, 2011). En especial, estimamos los umbrales de inflación por encima de los cuales la misma afectaría negativamente al crecimiento de largo plazo, distinguiendo entre economías desarrolladas y economías en desarrollo. Además, analizamos la velocidad de transición entre uno y otro régimen. Es decir, no sólo intentamos obtener estimaciones para los umbrales de inflación, sino que además intentamos estimar cuán rápido la inflación comienza a afectar al crecimiento en un entorno de cada umbral.

Asimismo, para cada régimen de inflación, se estima el efecto sobre el crecimiento de las variables de control que son estándar en la literatura de crecimiento: ingreso per cápita inicial, crecimiento de la población, tasa de inversión, apertura al comercio internacional y volatilidad de los términos de intercambio. Por último, controlamos por el efecto que pudieran introducir las instituciones sobre el crecimiento, a través de una medida exógena para la calidad institucional, siguiendo a Acemoglu et al. (2001).

Basados en un modelo econométrico introducido por González et al. (2005), aplicamos un modelo de regresión con transición suave para datos de panel (PSTR por sus siglas en inglés), con efectos fijos, utilizando un panel de datos de más de 120 países, durante el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Principales hallazgos

Nuestras estimaciones arrojan un umbral del 4.1% de inflación para el grupo de países industrializados, mientras que, para los países no industrializados, encontramos un umbral considerablemente más alto: 19.1%. En ambos grupos se observa que, una vez alcanzados aquellos umbrales, el efecto de la inflación sobre el crecimiento es negativo y estadísticamente significativo. Sin embargo, para ambos grupos se encuentra que niveles de inflación por debajo del umbral no influyen significativamente sobre el crecimiento. El alto umbral de tasa de inflación obtenido para los países no industrializados puede en parte explicarse por la adopción de sistemas de indexación. Los mismos han permitido reducir los efectos negativos de la inflación sobre el crecimiento, al disminuir las distorsiones en los precios relativos generadas durante periodos de alta inflación. Por otra parte, notemos que un gran número de gobiernos en países no industrializados han utilizado el impuesto inflacionario para financiar sus gastos. En la medida que este tipo de impuestos fueran menos distorsivos que los impuestos convencionales (ejemplo, al consumo o al ingreso), las consecuencias negativas de altos niveles de inflación pudieron haberse parcialmente mitigado (ver Mulligan y Sala-i-Martin, 1997).

La velocidad de transición resulta relativamente suave en el grupo de economías desarrolladas, mientras que, en el grupo de economías en desarrollo, la inflación rápidamente afecta al crecimiento una vez pasado el umbral. Las Figuras 1 y 2 muestran las funciones de transición para estos dos grupos, con la tasa de inflación en el eje horizontal.[1] Estas funciones, normalizadas entre cero y uno, son un indicador del efecto de la inflación sobre el crecimiento en uno y otro régimen. Por ejemplo, tasas de inflación extremadamente bajas implican valores de la función de transición cercanos a cero, lo que indica que los efectos sobre el crecimiento estarán dominados por aquellos observados en un régimen de baja inflación. Tasas de inflación extremadamente altas implican valores cercanos a uno, indicando que los efectos sobre el crecimiento estarán dominados por los mismos observados en un régimen de alta inflación. En el medio, tasas de inflación cercanas al umbral implican valores en el interior de la función de transición, mostrando que el efecto de la inflación sobre el crecimiento depende de qué tan cerca se encuentre la inflación del umbral estimado.

Figura 1: Función de Transición Estimada: Países Industrializados

Figura 2: Función de Transición Estimada: Países No Industrializados

En resumen, las figuras muestran que los efectos negativos de la inflación sobre el crecimiento ocurren cuando ésta se acerca a los umbrales, y no necesariamente cuando los supera. Si bien en ambos grupos de países la mayoría de las observaciones se encuentran en una u otra región donde la función de transición toma los valores extremos de cero o uno, podemos observar, en particular entre países desarrollados, un gran número de observaciones ubicadas entre ambas regiones.

Asimismo, encontramos que el umbral de inflación para países en desarrollo cae al 7.9% cuando dicha muestra se reduce a un subgrupo de economías que superan un valor dado de un indicador para la calidad institucional, de acuerdo con Acemoglu et al. (2001). Este indicador se relaciona con los orígenes de la colonización europea, las tasas de mortalidad que enfrentaban los colonizadores en las colonias, y la persistencia en el tiempo de las instituciones locales creadas. En ese sentido, las tasas de mortalidad que enfrentaban los colonizadores europeos en las colonias sirven como aproximación a una medida (inversa) de la calidad institucional actual de aquellos países que originalmente fueron colonia. Es decir, elevadas tasas de mortalidad en una región particular en tiempos de las colonias se relacionan con bajos rangos de calidad de sus instituciones en el presente.

Cabe destacar que, dentro del grupo de economías no industrializadas, el subgrupo de países caracterizados por la mencionada metodología como aquellos de mayor calidad institucional, incluye a países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Chile, México, y Uruguay. Esto último resulta particularmente interesante, puesto que la segmentación de la muestra permite de alguna manera reducir la heterogeneidad del grupo inicial de economías en desarrollo, sin ser esta selección arbitraria. De hecho, tal como se observa en el trabajo, los resultados son robustos a cambios en el criterio de selección.

Por último, nuestro estudio permite además estimar la respuesta promedio de la tasa de crecimiento ante un cambio en un 1% de la tasa de inflación, más allá del régimen en el que se encuentre la economía en particular – sea por debajo o por encima del umbral. Si tomamos brevemente los países de la región, observamos niveles de respuestas estimados para Argentina, Brasil y Uruguay de -0.20%, -0.18%, y -0.22% respectivamente, mientras que para Chile el nivel estimado de respuesta fue de casi cero (-0.06%). Estos valores son una medida estimada del efecto negativo de la inflación sobre el crecimiento de largo plazo, es decir un indicador del costo de la inflación en términos de crecimiento. Por ejemplo, un 1% de incremento en el promedio de inflación anual de largo plazo para Argentina, se espera que esté acompañado por una disminución de la tasa de crecimiento anual del producto de largo plazo del 0.20%.

¿Cómo se inserta nuestro estudio en la literatura?

En términos de cómo se comparan nuestros resultados con estudios previos sobre la relación inflación-crecimiento, podemos decir, resumidamente, que los mismos resultan en línea con la literatura. La mayoría de los trabajos previos (ejemplo, Khan y Senhadji, 2001, Drukker et al., 2005, y Espinoza et al., 2010) estiman umbrales de inflación de entre el 1% y el 5% para países industrializados. Con respecto al grupo de países no industrializados, en realidad, existe menos consenso en cuanto a los niveles de umbral. Kremer et al. (2009) y Drukker et al. (2005), por un lado, obtienen umbrales del 17% y el 19% para este grupo de países. Bruno y Easterly (1998) obtienen efectos negativos de la inflación sobre el crecimiento, sólo cuando las tasas de inflación superan niveles extremos como el 40%. Por su parte, Khan y Senhadji (2001) y Espinoza et al. (2010) encuentran umbrales de inflación inferiores, en torno al 10% y el 12%, para el grupo de países en desarrollo.

Nuestro trabajo, sin embargo, se distingue de los estudios antes mencionados en dos aspectos principales:

  1. En primer lugar, controlamos por una medida exógena de la calidad institucional. En consecuencia, se observa que al reducir la muestra de países en desarrollo a grupos más homogéneos, tales como los que resultan luego de dicho control, el umbral de inflación cae significativamente.
  2. En segundo lugar, el trabajo permite estimar la velocidad de transición entre un régimen y otro. El único estudio en el que se ha considerado este aspecto podría ser Espinosa et al. (2010), ya que aplican un modelo de regresión con transición suavizada. No obstante, sus resultados son difíciles de interpretar por cuanto su especificación no se ajusta al tipo de modelos de regresión con transición suavizada desarrollados para datos de panel en la literatura.

Conclusiones e implicancias de política

En resumen, los resultados del trabajo sugieren que los bancos centrales podrían favorecer el crecimiento económico, reduciendo la inflación cuando ésta se encuentra por encima de, o cercana a los umbrales estimados. En efecto, la elevada velocidad de transición estimada para los países no industrializados sugiere además que sus bancos centrales deben actuar rápidamente cuando la inflación se aproxima a dichos niveles de umbral. Tales hallazgos pueden ser considerados, desde luego, como consistentes con la adopción de regímenes de objetivos de inflación.

Cabe destacar, de todos modos, que nuestro trabajo no fue desarrollado con el objeto de mostrar si realmente los regímenes de objetivos de inflación contribuyen al crecimiento económico. Por cierto, el mismo no hace distinción entre aquellas economías que poseen objetivos de inflación explícitos de la política monetaria y aquellas que no los poseen. En otras palabras, nuestro trabajo no pretende recetar el establecimiento de regímenes de objetivos de inflación, sino más bien brindar evidencia acerca del nexo entre la inflación y el crecimiento que pudiera ampliar la información disponible como insumo para la toma de ulteriores decisiones de política monetaria.

Referencias

Acemoglu, D., Johnson, S., Robinson, J.A., 2001, The Colonial Origins of Comparative Development: An Empirical Investigation, American Economic Review 91(5): 1369-1401.

Barro, R., 1991, Economic Growth in a Cross-Section of Countries, Quarterly Journal of Economics 106(2): 407-43.

Bruno, M., Easterly, W., 1998, Inflation Crises and Long-Run Growth, Journal of Monetary Economics 41(1): 3-26.

Drukker, D., Gomis-Porqueras, P., Hernandez-Verme, P., 2005, Threshold Effects in the Relationship between Inflation and Growth: A New Panel-Data Approach, Working Paper.

Espinoza, R., Leon, H., Prasad, A., 2010, Estimating the Inflation-Growth Nexus – A smooth Transition Model, IMF Working Paper 10/76.

Fischer, S., 1993, The Role of Macroeconomic Factors in Growth, Journal of Monetary Economics 32(3): 485-512.

González, A., Teräsvirta, T., van Dijk, D., 2005, Panel Smooth Transition Regression Models, SSE/EFI Working Paper Series in Economics and Finance, No. 604.

Huybens, E., Smith, B.D. 1998, Financial Market Frictions, Monetary Policy, and Capital Accumulation in a Small Open Economy, Journal of Economic Theory, 81: 353-400.

Ibarra, R., Trupkin, D., 2011, The Relationship between Inflation and Growth: A Panel Smooth Transition Regression Approach for Developed and Developing Countries, Banco Central del Uruguay Working Paper Series 006-2011.

Khan, M., Senhadji, A., 2001, Threshold Effects in the Relationship between Inflation and Growth, IMF Staff Papers 48(1): 1-21.

Kremer, S., Bick, A., Nautz, D., 2009, Inflation and Growth: New Evidence from a Dynamic Panel threshold Analysis, SFB 649 Discussion Paper, Humboldt University, Berlin, Germany.

Mulligan, C.B., Sala-i-Martin, X., 1997, The Optimum Quantity of Money: Theory and Evidence, Journal of Money, Credit, and Banking 29(4): 687-715.

Sidrauski, M., 1967, Rational Choice and Patterns of Growth in a Monetary Economy, American Economic Review, 57(2): 534-544.

Stockman, A. C., 1981, Anticipated Inflation and the Capital Stock in a Cash-in-Advance Economy, Journal of Monetary Economics, 8(3): 387-393.

Tobin, J., 1965, Money and Economic Growth, Econometrica, 33(4): 671-684.


* Departamento de Economía, Universidad de Montevideo. Agradezco los comentarios brindados por mi coautor, Raúl Ibarra.

[1] Hemos removido las observaciones atípicas de estas figuras, con el objeto de visualizar de mejor manera las pendientes de ambas funciones en torno a los umbrales.

Anuncios

2 Respuestas a “¿Existen efectos de Umbral con Transición Suave en la Relación entre Inflación y Crecimiento?

  1. “Altas tasas de inflación afectan negativamente al crecimiento económico, con lo cual la política monetaria debería bregar por alcanzar un nivel bajo de inflación.” Con ese criterio tenemos tasas bajas en Argentina, una vez que tasas altas son mayores que 40% al año.

  2. Pingback: Lo mismo…pero al revés | Alquimias economicas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s