¿Qué Leemos?: Balancing The Banks | Dewatripont, Rochet Tirole

Por Laura D’Amato

Dewatripont, Rochet & Tirole

Los elencos estelares me provocan a veces el temor de una desilusión y eso sentí antes de comenzar a leer este libro, escrito por tres de las mentes más lúcidas dedicadas a pensar acerca del comportamiento de las firmas bancarias, los mercados financieros y su regulación. Simplista, peligrosa pero sobre todo inútil puede ser la pretensión de esbozar una explicación abarcadora de la crisis global, proponer un giro abismal en los principios que guían la regulación y supervisión de los mercados financieros o intentar encontrar unos pocos responsables de tan gigantesco y a la vez complejo evento. Lejos de esto, los autores nos recuerdan los fundamentos que provee la teoría económica para hacer de la financiera una de las industrias más reguladas en el mundo. Sin desviarse de ellos nos ofrecen un relato crítico de la crisis global que muestra de qué modo las fragilidades de diseño e implementación de las regulaciones prudenciales y su incapacidad para controlar los riesgos asociados al desarrollo de las innovaciones financieras estimularon una toma de riesgo desmedida en un contexto de enorme liquidez y bonanza macroeconómica. Fallas en la identificación de riesgos e incentivos inadecuados aparecen como los rasgos comunes a estas fragilidades en las que los tres autores se adentran con mucha profundidad, tarea en la que vale la pena seguirlos a través de este libro tan atractivo y didáctico.

Como una forma de invitar a la lectura del libro elegí comentar lo que se dice allí acerca de algunos temas que me parecieron excelentemente abordados. Ellos involucran dilemas de política frente a los que los autores proponen soluciones muy concretas, simples y sobre todo, bien fundadas.

A través de los tres capítulos del libro se revisan las fallas de origen del acuerdo de Basilea, que surge en gran medida a partir de la necesitad de los grandes bancos norteamericanos y europeos con presencia internacional por establecer reglas prudenciales que les permitieran competir con los bancos japoneses (fuertemente subsidiados por el gobierno japonés). La visión acerca del pasaje a Basilea II es muy crítica en tanto se argumenta que prácticamente deja en manos de los grandes bancos internacionales y las grandes evaluadoras de riesgo la tarea de supervisión, con todos los problemas de riesgo moral que esta implícita cesión de responsabilidades involucra. Un excesivo foco en el riesgo de caída individual, pero escaso en la identificación de los riesgos sistémicos que esa caída podría involucrar así como la falta de relevancia que ambos , Basilea I y II, asignan explícita o implícitamente al riesgo de liquidez, aparecen como las debilidades más notables. Aquí las soluciones propuestas apuntan a la simplicidad y la claridad de objetivos: proveer un conjunto indicadores que permitan identificar y anticipar problemas que involucren riesgos sistémicos, además del riesgo de liquidez como uno que debería privilegiarse dentro de ese conjunto.

Otro tema muy bien abordando es la securitización. Se deja clara la tensión que existe entre la posibilidad que ella ofrece de expandir el crédito a partir de la transformación de los préstamos bancarios en activos líquidos, frente al riesgo que su expansión puede generar -y de hecho generó- en la medida que las regulaciones no crearon mecanismos que asegurasen que los bancos internalizaran el riesgo de crédito. Frente a alternativas drásticas como suprimir la securitización o extender la regulación y supervisión en forma generalizada a un universo amplio de intermediarios financieros, se sugiere alternativas menos altisonantes como la de obligar a los tenedores originarios de la deuda (los bancos comerciales) a retener parte de ella su cartera activa. También se enfatiza que la decisión de extender la regulación y más especialmente la supervisión, debe tomar en cuenta los riesgos de pérdida de calidad que esto generaría debido a los elevados costos que involucra.

Entre las reformas propuestas se discute el establecimiento de un mecanismo creíble de manejo de las crisis. Aunque preliminar, como aclaran los autores, la propuesta esboza ideas interesantes, comenzando por la necesidad de diferenciar los regímenes normales de los tiempos de crisis, algo que parece obvio pero que en los debates sobre el tema no lo es tanto. Un ejemplo que mencionan: la disciplina de mercado puede ser una buena herramienta para complementar la regulación en tiempos normales pero no así en las crisis, en las que los mercados no operan adecuadamente y es casi imposible que el gobierno pueda comprometerse a no intervenir. Aparece la idea de instituir un comité tripartito que opere en los tiempos de crisis, integrado por una supervisión independiente, la autoridad monetaria y el tesoro. Importante en este caso es la definición de una regla acerca de cómo se comparten los costos de la intervención entre el banco central, el fondo de garantía de depósitos y el tesoro. En alguna medida vinculado a esta última cuestión, un tema central de discusión es que grado de centralización en la regulación y la supervisión es el adecuado. Aparecen allí las cuestiones de coordinación y cooperación internacional en distintos planos. En este caso los tres autores, todos ellos europeos, tienen mucho foco en este problema, dadas las fragilidades que puso en evidencia la crisis respecto de la descentralización fiscal en la unión monetaria, la fuerte presencia de bancos de alcance regional y una supervisión descentralizada. El tema no sólo importa para Europa, pero allí el debate es más central y más rico.

Como los propios autores reconocen, no es obvio que el enorme aprendizaje derivado de esta crisis, aun cuando se logre incorporarlo a regulaciones prudenciales y la supervisión, pueda prevenir la ocurrencia de un nuevo evento “raro”. El desafío de intentarlo sigue siendo de cualquier modo fascinante para quienes estudian este tipo de fenómeno. Este libro abre puertas a esa tarea. También, a quienes nos asomamos a mirar y tratar de comprender un poco más sobre este tipo de fenómenos nos ofrecen una interpretación rigurosa y útil para pensar en problemas de diseño de política muy concretos o, simplemente, para aprender.

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3 Respuestas a “¿Qué Leemos?: Balancing The Banks | Dewatripont, Rochet Tirole

  1. ¿Donde se puede conseguir este libro?
    ¡Muchas gracias!

    • Podés comprar el libro por Amazon y también es posible que en breve lo encuentres en la biblioteca del BCRA, que suele estar muy bien surtida de libros sobre econ0mía monetaria, banking y finanzas.

      suerte,
      Laura

  2. Acabo de terminar el libro y me parece que haces un excelente resumen del mismo.
    Ahora sigue el de Rochet “Why are there so many banking crises?” y luego vere de leer el que cita Tirole en forma constante (Tett 2009).
    Estoy empezando a escribir mi tesis con temas de crisis bancarias y defaults y estos libros (al menos este) se vuelven fundamentales para tener una idea clara de algunos de los fallos del sistema y de lo que se podría hacer para mejorar las condiciones de cara al futuro.
    Saludos

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