Por Victor Beker *
El proyecto de presupuesto elevado por el Poder Ejecutivo al Congreso de la Nación contempla una proyección de la cotización del dólar para 2013 de $5,10 en promedio. Esto implica una devaluación anual de alrededor del 13%, o sea bastante inferior al ritmo de aumento de la mayoría de los componentes del costo de las empresas. Por tanto, se acentuará el retraso cambiario para la mayoría de las exportaciones manufactureras de origen industrial. Esto implica que se profundizará el rumbo iniciado en 2009, cuando se decidió empezar a utilizar el tipo de cambio como ancla para evitar un desborde inflacionario. Se optó así por apelar al mismo instrumento empleado en su momento por Martínez de Hoz con su tristemente célebre tablita o, en forma más drástica, por Cavallo en los noventa con el tipo de cambio fijo de la Convertibilidad. Sabemos cómo terminaron ambos experimentos. Sigue leyendo



